SSD

Guía de almacenamiento (SSD)

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El almacenamiento es donde vive todo: el sistema operativo, tus juegos, tus archivos. No define tu FPS en el juego, pero sí cuánto esperas para que todo cargue — desde encender la PC hasta entrar a una partida. Aquí te explicamos qué elegir sin gastar de más.

NVMe vs SATA: la diferencia real

Hoy casi todo el almacenamiento nuevo es SSD (unidad de estado sólido) — los discos duros mecánicos quedaron para almacenamiento masivo barato, no para un PC gamer. Dentro de los SSD hay dos tipos:

  • NVMe: se conecta directo a la placa madre por un slot M.2, sin cables. Es varias veces más rápido que el SATA — la diferencia se nota sobre todo al instalar juegos grandes o cargar niveles con mucha carga de texturas.
  • SATA: usa la misma conexión que los discos duros viejos. Sigue siendo mucho más rápido que un disco mecánico, pero más lento que un NVMe. A cambio, suele ser algo más barato.

Para una PC gamer nueva, la recomendación general es ir directo a NVMe como unidad principal (donde va el sistema operativo y tus juegos favoritos) — la diferencia de precio ya no es tan grande como antes, y el salto en velocidad de carga vale la pena.

¿Cuántos GB o TB necesito?

Los juegos actuales pesan cada vez más — no es raro que un solo título ocupe 80-150 GB. Como referencia:

  • 500 GB: el mínimo hoy, y ya se siente justo. Alcanza para el sistema operativo y unos pocos juegos grandes a la vez.
  • 1 TB: el punto de partida cómodo para la mayoría. Te deja espacio para varios juegos instalados sin estar borrando y reinstalando todo el tiempo.
  • 2 TB o más: ideal si juegas varios títulos pesados a la vez, o si además guardas mucho contenido (video, fotos, proyectos).

Un truco común: combinar un NVMe rápido y no muy grande (500 GB-1 TB) para el sistema y los juegos que juegas seguido, con un segundo disco SATA más grande y barato para el resto. Muchas placas madre tienen espacio para varias unidades.

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¿Por qué no afecta tanto los FPS?

Es una confusión común: un SSD más rápido no te da más cuadros por segundo durante el juego — eso depende del procesador y la tarjeta gráfica. Lo que sí cambia es cuánto esperas: tiempos de carga más cortos, streaming de texturas más fluido en mundos abiertos grandes (menos popping o texturas borrosas apareciendo tarde), e instalaciones/actualizaciones más rápidas. Es una mejora de experiencia, no de rendimiento en el juego en sí.

Compatibilidad con la placa madre

Antes de comprar, conviene saber que no todas las placas madre tienen la misma cantidad de slots M.2, ni todos corren a la misma velocidad (Gen3, Gen4, Gen5 — cada generación es más rápida, pero también más cara). Si tu presupuesto es ajustado, un NVMe Gen4 sigue siendo una excelente opción hoy; el salto a Gen5 recién se nota en tareas muy exigentes, no tanto en gaming.

En resumen

Para la mayoría: un NVMe de al menos 1 TB como unidad principal es el punto dulce entre precio, velocidad y espacio. Si tu presupuesto es muy ajustado, un SATA de 1 TB sigue siendo una mejora enorme frente a un disco mecánico. Y si necesitas más espacio del que puedes pagar en NVMe, combinar con un SATA grande es una solución práctica y económica.

Arma tu build con el almacenamiento justo

En el configurador puedes comparar las opciones de almacenamiento y ver cómo cambia el precio total de tu build.

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