Glosario para principiantes
Antes de armar tu PC conviene saber qué hace cada pieza. No necesitas ser técnico: aquí tienes cada componente explicado como se lo explicarías a un amigo. Con esto, todo lo demás del sitio te va a resultar mucho más fácil de seguir.
Los componentes principales
Procesador (CPU)
Es el "cerebro" de la PC. Se encarga de hacer los cálculos que mantienen todo funcionando: el sistema operativo, los programas y buena parte de la lógica de los juegos. Cuando ves nombres como "Ryzen 5" o "Core Ultra 7", hablamos del procesador. Dos datos que vas a escuchar seguido: los núcleos (cuántas tareas puede atender en paralelo) y la frecuencia en GHz (qué tan rápido resuelve cada una).
Tarjeta gráfica (GPU)
Es la pieza que dibuja lo que ves en pantalla. En una PC gamer suele ser la más importante y la más cara, porque de ella depende a qué calidad y con cuántos cuadros por segundo corren tus juegos. Nombres como "RTX 5060" o "Radeon RX 9070" se refieren a la tarjeta gráfica. Le dedicamos una guía entera por lo importante que es.
Memoria RAM
Es la memoria de trabajo temporal. Mientras usas la PC, todo lo que está "abierto" (el juego, el navegador, los programas) vive en la RAM porque es muy rápida de leer. No guarda nada al apagar: para eso está el almacenamiento. Hoy, 16 GB es el mínimo cómodo para jugar y 32 GB es el punto ideal. El tipo actual se llama DDR5.
Placa madre (motherboard)
Es la base donde se conecta todo lo demás: el procesador, la RAM, la tarjeta gráfica, los discos. Piensa en ella como el "tablero" que comunica cada pieza con las otras. No aporta rendimiento por sí sola, pero define qué piezas puedes conectar — por eso la compatibilidad empieza aquí.
Almacenamiento (SSD)
Es donde se guarda todo de forma permanente: el sistema operativo, tus juegos, tus archivos. Hoy lo estándar es un SSD (unidad de estado sólido), mucho más rápido que los viejos discos duros. Dentro de los SSD, los NVMe son los más veloces (se conectan directo a la placa madre), y los SATA son un poco más lentos pero más baratos.
Fuente de poder (PSU)
Es la que alimenta de electricidad a toda la PC. Se mide en watts (W): mientras más potente sea el resto del equipo (sobre todo la tarjeta gráfica), más watts necesitas. Elegir una fuente con suficiente margen es clave para que todo funcione estable y dure. No es la pieza más glamorosa, pero una mala fuente puede dañar a las demás.
Gabinete (case)
Es la "caja" que contiene y protege todo. Además de estética, importa por dos cosas prácticas: que las piezas quepan físicamente (sobre todo las tarjetas gráficas grandes) y que tenga buen flujo de aire para mantener la temperatura baja.
Refrigeración (cooler)
Mantiene fresco al procesador, que se calienta al trabajar. Hay dos tipos: por aire (un disipador con ventilador, lo más común y económico) y líquida (llamada AIO, más eficiente para procesadores potentes). Un procesador que se sobrecalienta baja su rendimiento para protegerse, así que enfriarlo bien importa.
Términos que vas a escuchar seguido
- Socket
- El "enchufe" físico donde entra el procesador en la placa madre. El socket del procesador y el de la placa deben coincidir. Por ejemplo, los Ryzen actuales usan socket "AM5".
- TDP
- Una medida (en watts) de cuánto calor genera un procesador. Sirve para saber qué tan potente debe ser su refrigeración.
- Factor de forma
- El tamaño estándar de una placa madre o gabinete. Los más comunes son ATX (grande), Micro-ATX (mediano) e Mini-ITX (compacto). La placa debe caber en el gabinete.
- 1080p / 1440p / 4K
- Resoluciones de pantalla, de menor a mayor detalle. Mientras más alta, más bonita se ve la imagen, pero más trabajo para la tarjeta gráfica. Es el dato clave para elegir tu GPU.
- FPS (cuadros por segundo)
- Cuántas imágenes por segundo genera el juego. Más FPS = movimiento más fluido. 60 FPS es el estándar cómodo; los jugadores competitivos buscan 120 o más.
- Cuello de botella (bottleneck)
- Cuando una pieza es tan inferior al resto que las "frena". Por ejemplo, una tarjeta gráfica muy potente con un procesador muy débil: la GPU no rinde al máximo porque el CPU no le sigue el ritmo. La idea es equilibrar las piezas.
¿Listo para armar la tuya?
Ahora que conoces las piezas, prueba el configurador: elige cada una y el sistema te avisa si encajan entre sí.
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